Emprendedora, traductora, intérprete, madre, activista, y luego voy y abro este blog. No, no sé cómo lo hago.
(An English version of this post)
En el curso nos han recomendado El emprendedor visionario, de Marc Allen. Excepto por el último capítulo (que trata un tema totalmente distinto, la utopía personal del autor), me ha ayudado bastante, sobre todo a ver cómo quiero que sea mi modelo de negocio. Lo que más me ha gustado es el concepto de que puede existir un equilibrio entre lo personal y lo profesional. Lo que menos, el tono paternalista y utópico del final. En todo caso, es muy cortito. He encontrado una ficha del libro en español, que incluye la siguiente reseña e índice.
Reseña:
El emprendedor Visionario combina ideas de la espiritualidad de Oriente y Occidente junto con consejos prácticos para el desarrollo de cualquier negocio y concluye que la misión de un empresario debe mantener el equilibrio entre gestión y satisfacción personal para ser fuente de éxito auténtico y duradero.
Este es un libro de gran profundidad dirigido a aquellos que ven en los negocios una forma de desarrollo personal y un camino para crear un entorno más feliz.Indice:
Imagine su escenario ideal. Redacte su plan de negocio como una visualización clara y concreta. Descubra su propósito más elevado. Vea los beneficios que hay en la adversidad, y siga imaginando el éxito. Planifique su trabajo y trabaje su plan: manual del empleado, beneficios, participación en beneficios y opciones sobre acciones. Evite la dirección por crisis: establezca un objetivo anual claro. Reparta con abundancia y coseche las recompensas. «Ame el cambio, aprenda a bailar, y deje atrás a J. Edgar Hoover». Reflexione sobre los acontecimientos que han configurado su vida, y descubra las convicciones fundamentales que ha creado para sí mismo gracias a ellos. Evolucione a través de las tres fases de una empresa: infancia, adolescencia y edad adulta. Considere el aspecto místico y espiritual de los negocios: practique su propia forma de magia efectiva. Haga lo que le guste hacer, y creará un negocio visionario a su propio y personalísimo modo
Es mi blog. Me llamo Begoña Martínez. Nací un dos de mayo en Nicaragua, en plena revolución. Desde entonces no he parado de ir a contracorriente. Rodeada de funcionarios (profesores de universidad), soy la única emprendedora de mi familia directa.
Desde este septiembre vivo en Murcia. Antes había vivido en Cartagena (España), Heraclion (Creta), Londres (Reino Unido), Granada (España), Colonia (Alemania) y Alcantarilla (Murcia, España).
Me licencié en Traducción e Interpretación por la Universidad de Granada en el 2003. Mi especialidad fue la interpretación de conferencias y la traducción audiovisual. En enero de 2006 nació mi hija Lucía, el 16 de marzo de ese año este blog, y en enero de 2007 mi empresa, Matiz, que es una agencia de traducción con una sede en Cartagena y otra en Murcia, España. Todos estos proyectos han ido evolucionando hacia derroteros interesantes.
A veces tengo una vida propia (sólo de vez en cuando), y todos los días (casi sin falta) saludo a mi pareja. Pienso que tengo sensibilidad para el arte, pero no demasiada habilidad aún. Me encanta bailar tango y hacer fotos. Me he propuesto saber dibujar para septiembre de 2018. Este año he pisado un aula de Bellas Artes por primera vez en mi vida, y pienso volver a hacerlo. Otros objetivos vitales que me quedan son aprender a cantar y a navegar. Seguiré informando.
Escribe en los comentarios, o si sufres de timidez, escribe algo que no parezca correo basura a la dirección bego [arroba] bmartinez [punto] com.